La subasta de la colección de memorabilia musical de Jim Irsay, propietario de los Indianapolis Colts y coleccionista de instrumentos históricos, ha marcado un antes y un después en el mercado de guitarras vintage. Celebrada a lo largo de varios días en Christie’s de Nueva York, la venta recaudó cerca de 94,5 millones de dólares en total, estableciendo más de una veintena de nuevos récords.
La pieza estrella fue la mítica “Black Strat” de David Gilmour, la Fender Stratocaster de 1969 utilizada en discos como “The Dark Side of the Moon”, que Irsay había adquirido en 2019 por 3,975 millones de dólares. En esta ocasión, el instrumento se vendió por 14,55 millones de dólares, convirtiéndose en la guitarra más cara jamás subastada. La “Tiger” de Jerry Garcia alcanzó los 11,56 millones, mientras que el Fender Mustang de Kurt Cobain rozó los 6,9 millones y una acústica de Eric Clapton superó los 4 millones.
Para los analistas del mercado de coleccionismo, la subasta confirma que las guitarras con historia y procedencia verificada se han consolidado como activos de inversión de primer nivel, comparables al arte de autor, con compradores dispuestos a pagar cifras récord por instrumentos con una historia detrás que contar.
Leave a comment